martes, 17 de abril de 2012

POTAJE DE CALABAZA Y NABO

Esta receta, heredada de mi abuela, ha tenido siempre mucho éxito. Ella decía que era por el color, ya que se come primero por los ojos y luego por la boca, pero aunque es cierto que realmente el color naranja es atrayente en los platos, el sabor de la calabaza dulce se mezcla con la suavidad de las alubias y el resultado es exquisito.

INGREDIENTES (6 personas):1 Calabaza mediana
2 Nabos
1 cebolla mediana
1/4 de pimiento rojo
1 patata hermosa
1 cabeza de ajos
2 y 1/2 cucharaditas de pimentón (importante q sea de la Vera o similar)
2 tomates de pera o bien rojos, rallados
400 gs. de alubias blancas (puestas a remojo la   noche de antes)
3-4 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen
Sal
2 l. De agua aprox. (mejor si es algún caldo de cocer verduras; puerro, carlota, judías verdes... pero que sea suave)


ELABORACIÓN:
Primero hacemos el sofrito; iremos poniendo (por este orden) el aceite, la cebolla picada, el pimiento rojo cortado al gusto, la cabeza de ajos. Ponemos un poco de sal y pochamos todo hasta que quede tierno, añadimos el tomate rallado y damos vueltas hasta q "suelte" de nuevo el aceite -es decir, que pierda toda el agua el tomate- y entonces echamos el pimentón y no dejamos de remover para que no se queme y amargue.
Ya podemos poner el agua, el nabo y la  calabaza a trozos no demasiado pequeños porque se deshace bastante y hay que encontrársela luego...Y ya las alubias y la patata rota.
Es importante dejarle que se vaya haciendo.despacito. Como mínimo un par de horas a fuego muy lento.

Podremos "asustar" las alubias al principio de la cocción añadiendo un poco de.agua fría. Hay que tener la precaución de remover de vez en cuando, porque se puede "pegar" al fondo y estropear el guiso. Antes de servir, rectificar de sal.  
Dos consejos: el primero, es que si lo hacemos en la cacerola de barro se consigue un sabor especial y el segundo es que está mucho más bueno de un día para otro.
Espero que os guste tanto como a nosotros en casa.

lunes, 2 de abril de 2012

ATASCABURRAS A MI MANERA

  El atascaburras es una comida típica de La Mancha, pero como casi todos los platos tradicionales, cada uno lo hace a su manera. En mi casa se hace siempre que nieva, ya que es un plato consistente, de los que da calorías al cuerpo, y yo recuerdo hacerlo junto a la lumbre, dale que te pego al mortero, calentando las cortezas del pan que se usa para "mojar" luego con el pan tostadico... Mnmmmm!!! Sólo de recordarlo casi lo puedo saborear!!
Yo lo hago un poco a ojo. Pero más o menos os voy a explicar; lo que no tengo es mucha medida exacta, pero os doy una aproximación;
INGREDIENTES: 
Patatas (como mínimo 1.5 kg)
Una bacalada sin desalar (si es grande, con media también es suficiente)
Aceite de oliva virgen (como mínimo casi un litro) 
Tres o cuatro dientes de ajo
Un buen pan casero sentado de un par de días (si no tenemos, con trozos de pan duro también nos sale)
Tres o cuatro huevos duros
Nueces.
ELABORACIÓN: 
En primer lugar, os voy a explicar que en casa tenemos para preparar el atascaburras (o ajo-mortero, que también le decían por Cuenca) un mortero grande y hondo con una maza larga. Uno le daba a la maza y otro le iba echando poco a poco los ingredientes hasta que se quedaba todo bien ligado. Y se pegaban media mañana agarrados a la maza dale que te pego. 
Yo lo he simplificado bastante; no tengo el mortero, pero en la misma cacerola me sirve y también me sale bueno; os lo explico.
El bacalao no lo desalo hasta esa misma mañana, en la que lo lavo bien y lo cambio bastantes veces de agua, como tres o cuatro veces. Lo dejo a remojo hasta que me haga falta. 
En primer lugar, pongo a cocer las patatas peladas y rotas en una olla con bastante agua. Cuando ya están casi cocidas, añado la bacalada a trozos, da igual lo grandes que sean, puesto que luego lo vamos a desmigar. En cuanto empieza a hervir otra vez, lo aparto. El bacalao no necesita más de cinco minutos de cocción. 
Entonces empieza el jaleo; yo simplifico bastante con la Thermomix, puesto que desmigo todo el pan y lo trituro con los ajos (sólo la molla). Pero para quien no tenga Thermomix, el trabajo es el mismo, sólo deberá empezar por machacar los ajos en un mortero y añadirlos al principio y entretenerse en desmigar el pan a mano. Entonces iremos echando patatas, un poco de pan, un poco de caldo de cocerlas y un poco de aceite e iremos dando vueltas para ligarlo todo. Es importante remover mucho. Así iremos poniendo un poco de cada conforme la mezcla nos vaya pidiendo; que está muy espesa, añadimos caldo; si está muy dura, un poco más de aceite. Debemos echar todas las patatas y todo el pan. 
Cuando ya consideremos que está en su punto, entonces añadiremos el bacalao desmigado por encima, unas nueces y los huevos cocidos a trozos. Un buen chorreón de aceite de oliva para servirlo y ponerlo templado. Si podéis tostar las cortezas del pan, se ponen al lado y se puede ir mojando. 
Espero que os guste esta forma de prepararlo. Yo sé que mucha gente no le pone pan, pero a mí entonces me sabe sólo a puré de patatas, y me parece mucho más sabroso así. Pero ya sabemos que sobre gustos, no hay nada escrito... 

jueves, 9 de febrero de 2012

Tarta de fresas de mi amiga Pilar

Llegada la época de las fresas, en la primera ocasión que se nos presenta a las amigas para juntarnos todas pedimos a Pilar que prepare su espectacular tarta de fresas. No solo da gusto verla, porque tiene una presentación impresionante, sino que está buenísima. 
Este fin de semana que tuvimos cumpleaños, la preparé yo en casa, siguiendo sus instrucciones, y claro. El éxito fue tal que todos reclamaron la receta. Así que, con permiso de Pilar, os lo explico. Es sencillísima. 


INGREDIENTES:
Dos planchas de hojaldre (el de Mercadona no hay ni que tocarlo) 
Azúcar glas (para espolvorear por las planchas) 
Medio kilo de nata montada (si la montas tú; medio litro de nata y 150 gs de azúcar) 
Una pizca de mermelada (de la que quieras, no tiene porqué ser de fresa) 
Un sobre de gelatina en polvo (o si tienes en láminas da igual) 


ELABORACIÓN: 
A mí me gusta preparar las fresas la noche de antes, poniéndolas -sin los rabitos- con un par de cucharadas de azúcar y un chorrito de vinagre de manzana, para que se pongan un poco más tiernas y brillantes. Pero no es imprescindible. Las puedes poner directamente después de lavarlas y cortarlas por la mitad (de arriba a abajo, no por el medio; así quedan mucho más bonitas, porque no pierden la forma).






Lo primero,  ponemos a calentar el horno a 200º, mientras preparamos las planchas; las extendemos sobre un papel de horno (que ya trae el paquete) y las pinchamos bastante -para que no suban mucho- y espolvoreamos con azúcar glas. Las metemos en el horno (una a una) durante unos 20 minutos aproximadamente, o hasta que las veamos bien cocidas y un poco doradas. 




Seguidamente ponemos sobre una plancha, la nata montada con ayuda de una manga pastelera.
La otra plancha, la untamos con mermelada, poniendo una capa fina con un pincel o una cuchara (el objetivo es que las fresas se queden pegadas y no se muevan) e iremos colocando las fresas por encima de modo que quede cubierta toda la plancha. Si ponemos una hacia arriba y la otra hacia abajo, encajan perfectamente, pero eso es a gusto de cada uno y depende también del tamaño de las fresas. 


Por último, montamos la tarta, poniendo la plancha de las fresas sobre la otra con la nata. Y preparamos la gelatina. Yo utilizo unos sobres que encuentro en Lidl y que se preparan muy fácil; con dos cucharadas de azúcar y 1/4 l. de agua. Se le puede echar almíbar en vez de agua o añadir el jugo que han soltado las fresas.
Esta gelatina se deja reposar un minuto y se pone por encima de la tarta, cubriendo todos los huecos entre fresa y fresa. La dejamos enfriar y se sirve. 
Fácil y buenísima. Si las fresas están dulces, tenéis el éxito asegurado!! 

lunes, 6 de febrero de 2012

HERVIDO TIERRA Y MAR

Este hervido, en realidad surgió como comida de aprovechamiento. Es de esas recetas que se te ocurren sobre la marcha y resultan buenísimas. Luego intentas repetir, y probablemente no te salen igual, pero en este caso tuvo tanto éxito, que al final hemos tenido que "tomar nota" para explicar su contenido. 
No sé si os acordáis que hace poco hicimos un "bacalao marinao casero". Pues bien, desde entonces guardaba en el congelador la cabeza y raspa del mencionado individuo. Pues le llegó la hora y con él aprovechamos para hacer este hervido; sencillo, pero elegante.




INGREDIENTES: 
Caldo de pescado  (restos de pescado crudo, cebolla, carlota, pimienta en grano y laurel) 
Patatas (según los comensales) 
Gambas peladas (pueden ser congeladas) (200 gs)  
Hojas de espinacas (250 gs) 
Aceite (3 cucharadas soperas) 
Ajos (dos dientes) 
Una guindilla o cayena (si gusta) 
Sal


ELABORACIÓN: 
Para el caldo de pescado: utilizamos cabezas o restos de pescado que pondremos a hervir con un par de carlotas, una cebolla mediana, un par de hojas de laurel y unas poquita pimienta en grano. Pondremos a cocer en la olla con un poco de sal, todos estos ingredientes. Colar y reservar. 
Para el hervido: ponemos aceite a calentar en la cacerola, le añadimos un par de dientes de ajo picados en láminas y la guindilla. Cuando empiecen a dorarse, añadimos las gambas y una pizca de sal (poca); cuando han soltado toda el agua le añadimos las espinacas y rehogamos hasta que queden tiernas.
Entonces quitaremos la guindilla y añadimos el caldo. Dejaremos hervir unos 20 minutos y echamos las patatas "rotas", dejándolas cocer otros 15 o 20 minutos, hasta que estén tiernas. 
Se puede servir tal cual, o decorar con un poco de huevo cocido y troceado. 
Os doy mi palabra que el secreto no sólo está en lo fácil que es hacerlo, sino en lo bueno que queda. 

miércoles, 11 de enero de 2012

BACALAO "MARINAO" CASERO

El bacalao me gusta en todas sus versiones, así que cuando lo encuentro fresco en la pescadería me encanta. Vísperas de navidad encontré uno con un lomo bastante considerable y lo aproveché para marinarlo y prepararlo para un aperitivo navideño.
Es importante que el bacalao sea "gordote" porque al marinarlo se merma bastante y si no tienes mucha habilidad con el cuchillo -como es mi caso- las lonchas te salen pequeñas y pierde vistosidad. Pero no os preocupéis, porque está igual de bueno pequeño que grande... Es muy fácil prepararlo.


INGREDIENTES:
Un bacalao grande y fresco (los lomos)
Sal
Azúcar
Un bote de preparado de sal para ahumar (lo venden en Mercadona)


PREPARACIÓN:
Pedir al pescadero que os separe los lomos del bacalao y le quite la cabeza y la espina central (no las tiréis, que son buenísimas para un caldo o fumet). Después, al llegar a casa os entretenéis en quitar con unas pinzas las espinas que puedan quedar en la parte alta de los lomos; hay que cerciorarse que están bien limpios.
Luego buscar un recipiente suficientemente grande y hondo para poner extendidos los lomos. Debe ser grande no solo para que quepa el pescado sino para aguantar todo el líquido que irá soltando.
Mezclamos la sal, el azúcar y el preparado para ahumar (este huele bien fuerte; no pongáis demasiado o saldrá con un sabor demasiado intenso); yo puse 1 kg de sal gorda, 1 kg de azúcar y un bote de este preparado y tuve bastante para cubrirlo todo.
Se pone una capa de este preparado en la fuente, encima el pescado y éste lo cubrimos totalmente con más sal-azúcar. Hay que dejarlo en un lugar fresco durante 24 horas. No mucho más, porque se deshidrataría demasiado y quedaría muy reseco.
Pasado este tiempo, lo sacamos del preparado. Lo lavamos bien y lo ponemos a secar sobre un papel de cocina. Cuando está seco le quitamos la piel. Ya os he contado que no soy muy hábil con el cuchillo, por eso me resulta más fácil pelarlo y luego cortarlo, pero si sois buenos trinchando, podéis poner el cuchillo de lado e ir sacando filetes un poco más grandes; (igual que los del salmón ahumado en los que vienen cortados ya unos filetes preciosos y grandotes). Pero bueno, ya os he dicho que el corte no afecta al sabor...
Para conservarlo mejor y que esté más jugoso, yo voy poniendo los cortes en un túper con aceite (mezclando un poco de oliva y un poco de girasol, para q no se endurezca en la nevera) y con un poco de eneldo que le dice muy bien. Así os durará mucho tiempo.
Presentarlo ya es cosa de cada uno: yo los puse con tiras de pimiento asado sobre pan tostado. Otro día los puse sobre una cama de tomate rallado. También lo podéis usar para un revuelto con setas y huevo, poniéndolo al final, ya que no necesita cocinarse. En fin; solo sobre un trozo de pan ya está buenísimo. Espero que os guste tanto como a mí.


martes, 20 de diciembre de 2011

Arroz meloso con bogavante y con todos los "trucos"

Hay muchas formas de preprarar el arroz; a mí me gusta mucho hacer una buena paella con el arroz seco, o hacer en la lumbre un arroz caldoso con un sabroso pollo de corral. Pero particularmente, como más me gusta el arroz con bogavante es meloso; es decir, jugosito, con un poco de caldo, pero no "nadando"; no sé si me he explicado bien. Quizá en las fotos, podáis apreciarlo mejor.
El bogavante no es un producto demasiado asequible a todos los bolsillos, pero sí que se "estira mucho" porque con una sola pieza sale arroz para 6 o 7 personas fácilmente y bien sabroso. Así que se puede uno dar un capricho en una ocasión que lo merezca y sorprender al personal con una comida deliciosa. Además ya veréis que es muy fácil sacarle todo el partido.
Hay muchos "trucos" para preparar este plato. Yo he ido recopilando uno de aquí y otro de allá y si los haces todos, tienes el éxito garantizado. Os los iré contando con la preparación del plato.


INGREDIENTES:  (este cálculo es para 4-6 personas)
Un bogavante mediano -de más o menos 1/2 kg-
Tres litros de caldo de pescado o fumet casero (*)
Un puerro
Un pimiento rojo o la carne de dos pimientos choriceros
Dos o tres dientes de ajo
Una cucharadita de pimentón
Tres o cuatro cucharadas de tomate frito
Azafrán para dar color
Un buen chorreón de Whisky y de Cognac.
Sal y aceite de oliva
Y por supuesto, arroz (normal o bomba)


ELABORACIÓN;
La primera operación es cortar el bogavante; yo lo parto de la siguiente forma: primero separo la cabeza del cuerpo y la parto en dos desde la parte de abajo, donde están las patas. Luego le quito las "tenazas" y las parto en dos por el centro de la parte gruesa. Y luego parto el cuerpo en tres partes.
El primer "truco" del que os voy a hacer partícipes es apartar los "corales" de la cabeza; esta parte azulada que sale al partirla, ¡no la tiréis!. La pongo en un mortero con un ajo picado y lo reservamos para más adelante.
Mientras partimos el bogavante, vamos preparando el sofrito. Este sofrito admite muchas variaciones. Yo no sé porqué pero no me gusta añadir cebolla con el arroz, así que le pongo un puerro muy picado. A veces le pongo pimiento rojo, otras le pongo la carne de pimientos choriceros. Si le pongo pimiento lo pongo al principio, junto con el puerro y los ajos; sofreir y apartar. (Si son pimientos choriceros, los añado después, cuando haya sofrito el bogavante, junto con el tomate frito).
Una vez apartado el sofrito, en ese aceite sofreimos el bogavante. Veréis que cambia de color y se va poniendo rosado. Cuando esté así echamos los licores y flambeamos (tener la precaución de apagar la campana extractora al flambear, si no, subirán mucho las llamas). No os asustéis, parece mucho, pero se consume pronto y se apaga solo. Este es otro "truco" que potencia el sabor del marisco y su cáscara.
Incorporamos el sofrito apartado junto con el tomate y el pimentón. Damos unas vueltas y añadimos el caldo y el azafrán para dar color.
Sobre el caldo os puedo contar cómo hacerlo (*), pero si no queréis complicaros mucho la vida, hay unos caldos preparados que resultan muy sabrosos y económicos y dan muy buen resultado. Yo compro de dos clases en Mercadona y pongo uno de cada y un litro y medio de agua. Suficiente.
Lo dejamos hervir una hora y media aproximadamente, a fuego medio, y vigilando que no nos quedemos sin caldo antes de poner el arroz.
Es difícil medir el arroz según el caldo que tengamos, así que a mí me gusta apartar por lo menos medio litro de caldo antes de echar el arroz, y poner unos 70-80 gs de arroz por comensal.  Aparto caldo porque conforme va hirviendo puedo mirar si le falta arroz e ir añadiendo. Le voy dando vueltas de vez en cuando. Y si se quedara un poco seco de más le podemos añadir caldo justo antes de servirlo.
¿Os acordáis de los "corales" que apartamos al principio? pues en el momento que echamos el arroz y empieza a hervir de nuevo, los echamos al guiso. Removerlo. Le da un sabor especial, ya lo veréis.
Podéis prepararlo si queréis seco, o añadir más caldo para que salga más caldoso. Eso va en gustos. Pero con todos los trucos que os he puesto, es imposible que no os salga bueno.
Si tenéis que "estirar" todavía más el bicho, por que se añadan más invitados,  podéis picar las cabezas con un poco de agua en la Thermomix (o en la batidora) y colarlo. Así tendréis un concentrado más de caldo. Pero lo normal es poner una pieza de bogavante para cada 4 o 5 personas más o menos.
(*) El fumet de pescado lo hago con cabezas de rape, galeras o cáscaras de gambas u otro marisco (también sirven cangrejos), una cebolla, un par de carlotas y agua abuntante. Hervir una media hora y colarlo.
Por favor, si tenéis alguna duda o algo no está bien explicado, preguntarme. Estaré encantada en aclararos cualquier problema que os surja.



domingo, 18 de diciembre de 2011

SOLOMILLOS CON FOIE AL VINO DULCE

Me encanta el foie fresco; para mí es un plato exquisito, y como soy bastante "carnívora" si lo combinamos con una buena carne... ¡perfecto!








Esta receta es facilísima y es de esos platos con los que se queda muy bien cuando tienes invitados, porque sorprende su sabor y no es nada complicada.
La puedes preparar con solomillo de ternera -un bocado exquisito-, pero si la economía anda algo justa, lo puedes poner con solomillo de cerdo que también queda estupenda y resulta más económica. Imprescindible un  foie de pato fresco y bueno.

INGREDIENTES:
Un filete de solomillo por persona, cortado de unos dos dedos de grosor (3 cm aprox)
Un filete de foie de pato fresco por persona (de 1-1.5 cm. de grosor)
Un buen vaso de Pedro Ximenez (también se puede hacer igual con Oporto,o con otro vino dulce)
Un puñadito de piñones
Sal maldon
Aceite de oliva.

ELABORACIÓN:
Ponemos la sartén bien fuerte y sellamos la carne hasta que quede bien dorada por fuera y tierna por dentro (si el solomillo es de cerdo, lo tendremos muy poco rato) y reservamos en una bandeja para horno.
Ponemos el foie en la sartén y lo doramos por ambos lados (hay que tenerlo apenas 40 segundos por cada lado, porque si se hace mucho, se desmorona y no queda vistoso). Hay quien lo pone congelado para que le aguante un poco más la forma, pero yo creo que si está bien fresco no hay problema, y si se os rompe, no queda tan vistoso, pero el sabor sigue siendo buenísimo. Vamos poniendo cada filete de foie sobre el solomillo.
Un momento antes de servirlos, metemos los filetes en el horno a 200º unos 10-15 minutos con un poco de sal Maldon por encima. Mientras preparamos la reducción del Pedro Ximenez; lo ponemos en un cazo a hervir (o incluso en la misma sartén donde hemos asado la carne y el foie, para que tome el gusto de estos jugos) junto con los piñones, hasta que quede reducido a la mitad, más o menos.
Serviremos poniendo un filete con foie en cada plato y con un chorrito de la salsa por encima.
Se puede acompañar con una bolita de puré de patata bien ligero o con patatas paja, o simplemente solo, que ya es un plato contundente.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

MONTE NEVADO DE MI TIA DOLORES

Ya os hablé al principio de este blog que fue mi abuela la que me indujo a la cocina, pues bien, otro poco de ese mérito lo tiene mi buena tía Dolores, de Tébar (Cuenca). Ella era también de esas buenas cocineras que nos sorprendía con un fastuoso arroz caldoso cada vez que íbamos a verla, con conejos de la caza y buen pollo del corral... no tengo que contaros cómo estaba. Y siempre, de postre nos preparaba esta receta. Tan buena y elaborada que un día me puse a su lado y le hice que me dijera paso por paso cómo la preparaba. Creo que ésta es la primera receta que tengo escrita, y me hace mucha ilusión conservarla porque cada vez que la veo recuerdo a mi tía indicándome paso a paso toda la elaboración. Puede que tuviera catorce o quince años, desde esto... ¡¡ya ha llovido!!
Pues bien, tengo que deciros que es bastante elaborada y lleva mucho "cacharreo" (es decir, que ensucias muchos cacharros), pero merece la pena prepararla. Tiene sabor a "antaño".

INGREDIENTES:
3 huevos
1 litro y 1/2 de leche entera
3 cucharadas soperas de Maizena
15 cucharadas soperas de azúcar
Canela (en polvo)
Corteza de limón

ELABORACIÓN (os lo pongo tal cual ella me indicó):
Se pone a hervir un litro de leche con la corteza de limón -sin nada de blanco-. Mientas, se montan las claras a punto de nieve con 7 cucharadas de azúcar.
A parte, se baten las yemas con el resto del azúcar.
En el medio litro de leche restante (fría o del tiempo), se deshace la maizena y se mezclan con las yemas.
Las claras montadas se van cociendo a cuchardas en la leche hirviendo -antes habremos quitado la corteza del limón, para que no nos estorbe- se les da una vuelta cuando se han hinchado y se van dejando en una fuente honda donde se vayan a servir (es mejor no manipularlas mucho, pues se rompen con facilidad y quedan más bonitas enteras, como nubes).


Cuando hayamos terminado con toda la clara, vamos echando las yemas poco a poco y
sin dejar de remover en la leche hirviendo y se cuecen hasta que se espese; entonces la echamos en la fuente con las claras. Por su peso, se irá al fondo.

Lo dejamos enfriar, lo adornamos con canela molida y servir.

De mi cosecha, la última vez que las hice, aparté un poco y les puse sirope de chocolate. Es otra versión más para golosos y que también tuvo mucho éxito.
Gracias tía!!

Ah! una recomendación: importante que la leche esté hirviendo para que las claras se pongan bien huecas, de lo contrario,  se enroscarán y no cogerán consistencia.

martes, 29 de noviembre de 2011

GACHAS CON HARINA DE ALMORTAS

Esta comida es típica manchega. Muchos conocéis esta harina como "de guijas". La almorta, chícharo, guija, pito o tito (Lathyrus sativus) es una especie perteneciente a la familia de las Leguminosas, muy usada en la posguerra para combatir la hambruna, sobre todo en la zona del Mediterráneo y más aún en la Mancha.  Hace poco saltó la noticia de que esta planta es venenosa. La verdad, es que su "abuso" puede provocar un tipo de parálisis muscular, pero vamos; aquí hacemos esta comida dos o tres veces al año... difícilmente nos va a afectar!!
Además es una comida tan extendida por esta zona que hay infinidad de maneras de prepararla. He estado estudiando un poco por los pueblos de la zona y su preparación varía totalmente; unos le ponen patata, otros tomate, otros lo hacen con hígadillos de conejo, y no hablemos de la variedad de especias que le pone cada uno... En fin, un abanico muy extenso.
Yo os voy a contar cómo hicimos estas últimas -que en realidad las preparó Reme, mientras yo hacía las fotos- que estaban buenísimas, y así no nos equivocamos. Lo difícil en esta receta es dar una medida exacta, porque depende mucho del fuego donde las hagas, de la sartén y de lo espesas que te gusten, pero intentaré daros algo aproximado.

INGREDIENTES: 
Harina de Almortas (una cucharada sopera con colmo por persona)
Hígado de Cerdo 
Panceta de Cerdo o Careta
Agua
Pimentón, pimienta, alcarabea y si te gusta, un poco de clavo y canela (todo molido y al gusto, salvo el pimentón que hay que ser generosos -dos o tres cucharadas grandes-)
Sal
Aceite de oliva (si tienes "pringue" o manteca casera,  mucho mejor).

ELABORACIÓN;
  
En la pringue (o aceite) se sofríe las tajadillas cortadas de panceta. Se apartan. Después se sofríe el hígado. Luego se deja enfriar y se ralla todo bien para que quede picado. Se echa de nuevo a la sartén y se va echando la harina (sin dejar de remover para que no se queme, durante todo el rato). La freimos bien hasta que coja un color dorado. Entonces echaremos el pimentón y las especias. Enseguida el agua -si está un poco templada, mejor-; yo diría que más o menos un vaso de agua por cada cucharada que has puesto de harina. Y dar vueltas, deshaciendo la harina, para que no queden más grumos que los del hígado, hasta que se espese. Mi suegra dice que "tienen que dar el aceite"; es decir, esperar a que en las burbujas que hace al hervir (eso que suena "chup-chup") salga el típico aceite rojizo -por el pimentón-. Ese es el momento de servirlas. Se le ponen por encima las "tajaillas" y a la mesa.
Esta comida, se solía comer desde la misma sartén para que guardaran bien el calor, porque al enfriarse esta comida pierde mucho. Cada uno con su navaja (de las de Albacete, por supuesto), pinchaba un trozo de pan y lo iba mojando en las gachas; esto es lo que aquí se conoce vulgarmente como "mojá y paso atrás".

Se puede variar la receta friendo el hígado a trocitos, al principio, junto con la panceta, apartarlos y  haciendo las gachas en el aceite de freir esa carne, pero sin mezclarla hasta el final, cuando la pones por encima. Así las hace mi suegra, que le quedan más suaves, pero igual de buenas.
Otra curiosidad: a mi marido le encanta acompañarlas de un trozo de pimiento en vinagre o en aguasal.


domingo, 23 de octubre de 2011

TARTA DE TRES CHOCHOLATES


Esta receta me la pasó mi buena y golosa amiga Lola, a la que quiero un montón. Y yo la comparto con vosotros poniendo mi toque personal, porque mi base es distinta a la suya; no es ni mejor ni peor, es otra base.
Es muy fácil de hacer, porque no necesita apenas horno y se enfría rápido. Lo único más pesado es que tienes que repetir tres veces la misma operación, limpiando bien todos los "cacharros" para que no se mezclen un chocolate con el otro.
La base es la única que tienes que hornear, pero con este bizcocho tan sencillo vais a ver que es sólo cuestión de unos minutos.
Vamos manos a la obra.

INGREDIENTES POR CADA CAPA:
200de leche
200 de nata líquida
1 sobre de cuajada
200 de chocolate
Una capa va con Chocolate puro, otra con chocolate blanco y otra de "con leche"
(Si sois tan golosos como mi amiga Reme, podéis poner agua y leche condensada (sobre todo con el chocolate puro, que parece que es el que está menos dulce, pero yo creo que ésto ya es para los que les gusta que "se les pegue la lengua" con los postres)
Necesitarás un molde desmontable para poder sacar bien la tarta cuando esté terminada.

PARA LA BASE:

Lo puedes poner sobre una base de galletas trituradas con mantequilla, pero a mí, personalmente me gusta hacer un bizcocho finito y calarlo, me parece que es más agradable que las galletas tan duras, porque esta tarta queda muy blandita, con una consistencia parecida a un flan.
Este bizcocho lo hago en la Thermomix, porque caliento un poquito la masa:
Lleva: 4 huevos, 120 g. de azúcar y 120 g. de harina.
Lo preparo poniendo los huevos y el azúcar y trituro 6 minutos a 40º en velocidad 3. Luego lo pongo otros 6 minutos sin temperatura a la misma velocidad y por último añado la harina y mezclo 5 segundos en velocidad 3. Lo pongo sobre un papel de horno en una bandeja grande y se queda como una plancha fina (es el bizcocho típico para hacer brazos de gitano).  
Cuando se ha enfriado pongo la base del molde desmontable para la tarta y lo corto a medida.
Para calarlo: hay que hacer azúcar tostada y añadirle agua y algúh licor. Dejar hervir un ratito y atemperar.
Calar bien el bizcocho una vez puesto en el molde desmontable.
Y ya podemos empezar a trabajar los chocolates.

ELABORACIÓN:
En un cazo se pone la nata con la mitad de la leche y se calienta; añadir el chocolate a trozos hasta que se mezcle todo bien y entonces se diluye el sobre de cuajada en la otra parte de leche -fría- y lo echas tb. Debéis saber que la cuajada necesita hervir dos veces... tener cuidado y no dejéis de remover porque se pega con facilidad.... 
Capa a capa lo iremos poniendo sobre el bizcocho.  Mientras preparas la siguiente, la primera ya habrá cogido algo de cuerpo y estará suficientemente dura como para poner la siguiente capa encima y que no se mezclen. 
A mí me gusta poner primero la del chocolate puro, porque es más duro, luego pongo el blanco y por último el de con leche, pero eso va en gustos. 
Se puede poner también en moldes individuales; si los vas a desmoldar, puedes evitar el bizcocho y terminar con una galleta empapada en el azúcar tostada que hiciste, o dejar como flanes, con su bizcocho abajo. 
Para adornarla al final,  la dejas enfriar y la desmoldas. Os contaré un truco; para pasarla a una fuente, le pongo papel de horno en la base antes de poner el bizcocho y así al desmoldarlo es muy fácil trasladarlo. Luego rompes y retiras el papel y se queda perfecto.
El adorno va en gustos; la puedes decorar o bien con ralladura de chocolate o con cacao en polvo. También queda bonito con azúcar glass. Yo aproveché unas frutas rojas que compré en Aranjuez y que tenía congeladas.